19-S ¿Por qué en algunos países las edificaciones resisten a los grandes terremotos?

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A las 13:14 del 19 de septiembre de 2017, un terremoto 7.1 Richter destruyó alrededor de 45 edificios en la Ciudad de México, sin contar con los daños materiales y humanos ocurridos en Puebla, Morelos, Estado de México y Guerrero. (Jue, 19 Sep 2019)

Se habla de 3,000 inmuebles con afectaciones de menores a severas, que en algunos casos implicarán demolición, y de la muerte de 219 personas sólo en la capital del país.

En una macabra broma de la naturaleza, 32 años antes, en 1985 el mismo día con dos horas de diferencia, un temblor de 8.1 grados causó pérdidas materiales estimadas en 4 mil millones de dólares. El sismo destruyó 30 mil estructuras y otras 70 mil resultaron afectadas. Aunque nunca se dio a conocer el número de muertos, la cifra ronda las 10 mil víctimas.

Aunque la comparación entre uno y otro eventos claramente es abismal, queda la duda en el aire: ¿las estructuras colapsaron debido a la fuerza del temblor o porque estaban mal construidas? ¿Las autoridades responsables se relajaron o se corrompieron y autorizaron proyectos sin proyectos estructurales? ¿Es hora de revisar y hacer más estricto el Reglamento de Construcciones?

Veamos el ejemplo de Chile, país de alta actividad sísmica y donde se tiene registro del temblor más fuerte del mundo, 9.5, y que posee uno de los reglamentos de construcción más estrictos y avanzados no sólo de Latinoamérica sino del planeta.

El “Terremoto de Coquimbo” sacudió a Chile con 8.4 grados en la escala Richter el 16 de septiembre de 2015. A pesar de la muerte de quince personas, miles más se salvaron gracias a la calidad constructiva de los inmuebles chilenos. ¿Por qué sucede esto y en otros países terremotos de menor magnitud derrumban las construcciones?

Sistema constructivo de concreto armado

Sebastian Gray quien es profesor de arquitectura de la Universidad Católica de Chile y miembro de la dirección del Colegio de Arquitectos de Chile, explicó que "en 1939, coincidiendo con el terremoto de Chillán, se da la masificación del uso de concreto armado, técnica constructiva que resiste muy bien los terremotos... es un sistema constructivo que consiste de dos materiales que trabajan juntos: el concreto, una mezcla de cemento, piedra, arena y agua que forma como una piedra artificial; el otro es el acero, que funciona como esqueleto y que va por dentro. Juntos, el concreto y el acero hacen que las construcciones sean muy resistentes. El concreto resiste la compresión y el acero resiste los estiramientos y la extensión".

Al respecto, Manuel Plaza Sánchez, arquitecto egresado de la Universidad Central de Chile, dijo "aquí se construye con hartas vigas, pilares y cadenas, elementos estructurales que ayudan a combatir un sismo. En el fondo, la estructura de edificaciones es más reforzada en Chile que en otras partes del mundo"

En México, después del sismo del 85 se crearon leyes y protocolos para las nuevas edificaciones como el Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal o las Normas Técnicas Complementarias para Diseño por Sismo, pero al parecer se quedaron cortas pues como se pudo comprobar el pasado 19 de Septiembre, se pueden esperar terremotos con menor fuerza que el del 85, pero con un epicentro a una distancia menor que tiene efectos más fuertes.

Respeto por las normas

Francisco Llanos, arquitecto de la Universidad de Santiago de Chile, comentó "la ordenanza general de urbanismo y construcción y las normativas estructurales, además del compromiso profesional de quienes trabajamos en el rubro, hacen de nuestro país (Chile) un lugar seguro para edificar".

Sobre la normativa, Sebastián Gray señala que "Chile tiene una norma constructiva muy estricta y esta se respeta, siempre se está revisando y perfeccionando. La norma incluye cálculo estructural, fundaciones [cimentaciones] y análisis de suelo, por ejemplo... es una sociedad que respeta las normas constructivas. Aquí se improvisa muy poco, hay respeto por la ley, a diferencia de otros lugares del mundo. De hecho, muchos otros países miran a Chile por sus normas en esta materia".

El reciente sismo en la Ciudad de México ha demostrado que hay edificios que no cumplen al 100% con la norma. Lamentablemente algunos constructores por ahorrarse tiempo y dinero realizan actos de corrupción para agilizar los trámites burocráticos. El proceso de revisión de las construcciones ha quedado a cargo de una red de ingenieros y arquitectos que al ser contratados para ello puede genera conflictos de interés.

Calidad de los materiales

Manuel Plaza Sánchez dijo sobre las construcciones en Chile "...aquí hay buenos materiales para construir o al menos se ocupan buenos materiales, como el ladrillo que lleva fierro por dentro y eso hace que las casas construidas con ladrillos de este tipo resistan bien. Hay una albañilería confinada...hoy cualquier arquitecto sabe qué tipo de materiales puede utilizar para construir y sabe muy bien que el adobe no es el indicado. En Chile hay una norma que se cumple, que es buena, y hay una cultura de construir bien, con harto fierro y bien calculado".

En México, el uso de mejores materiales para la construcción y las normas más estrictas ayudaron a que la devastación fuera menor, pero quizá lo que realmente salvó a la ciudad fue un golpe de suerte: El terremoto del 85 tuvo una magnitud 30 veces mayor que el del pasado 19 de Septiembre, pero este último al tener un epicentro más cercano a la capital hizo que la expansión de las ondas sísmicas afecta principalmente a edificios bajos, con una menor ocupación y menos vidas afectadas.

Tipo de sismos

Algunos especialistas señalan que las normas de construcción Mexicanas están basadas en sismos de subducción lejana, y no en sismo intraplaca, como fue el caso del último terremoto con epicentro en Puebla. indican que debe de ser actualizado el reglamento para que contemple estas variaciones sísmicas, y que cada diseño de edificación cumpla con las normas básicas necesarias para soportar los movimientos de la tierra.

En el caso chileno, los reglamentos estatales incluyen lo que se conoce como “protección a la vida”, bajo este concepto no se permite el colapso de un edificio, y de ocurrir, significa que los constructores no hicieron bien su trabajo, o las normas empleadas estaban obsoletas. Y aunque México también comparte este agregado en conjunto con Chile, su legislación en el tema no abarca normas de construcción ante variaciones de los movimientos telúricos. Como ya indicamos anteriormente, solo se contemplan normas de diseño ante sismos de subducción.

Sismos en Base a Subducción - Durante el proceso de subducción dos placas tectónicas coinciden en un límite convergente, y ante el movimiento de una de ellas se produce la energía suficiente, que al liberarse puede originar fuertes terremotos. Las construcciones mexicanas han de estar construidas para resistir este tipo de fenómenos. Pero hay otras formas en la que se pueden originar otros movimientos.

Sismos Intraplaca - Este tipo de sismo suelen ser poco frecuentes, pero de gran magnitud cuando ocurre. Cada placa tectónica puede tener distintas fallas, debido a que la corteza de la tierra está compuesta de distintas capas superpuestas. Al moverse o deslizarse una de ellas, se libera energía que afecta al resto de la placa, lo que se traduce en un terremoto.

Fue lo que ocurrió recientemente con el terremoto con epicentro en Puebla, y ante lo cual no se estaba preparado pues este tipo de terremotos no son frecuentes en México, y lo ocurrido recientemente fue algo extraordinario.